Bolivia reta convencionalismos de Washington

Por Marcela Sanchez
Especial por washingtonpost.com
Friday, April 27, 2007; 12:00 AM

La invitaci?n enviada al cuerpo diplom?tico latinoamericano empezaba como cualquier otra: "La Embajada de Bolivia tiene el placer de invitarle." Lo que segu?a -- "Pedimos a todos los que emplean una trabajadora en sus hogares, promuevan su asistencia a este evento" -- era menos predecible, aunque l?gico para un evento que buscaba conmemorar el D?a Internacional de la Trabajadora del Hogar.

?La respuesta? "Silencio absoluto", seg?n Gustavo Guzm?n, el embajador de Bolivia y anfitri?n del evento del 30 de marzo. Un solitario representante de la Secci?n de Inter?s de Cuba hizo acto de presencia, pero ning?n embajador se apareci?. En la celebraci?n, los organizadores no tuvieron pues m?s compa??a que la de algunos activistas y pol?ticos locales y unas pocas empleadas dom?sticas.

Claramente la invitaci?n buscaba agitar un poco los convencionalismos de la vida social de esta capital con la cordial sugerencia de que los invitados hicieran algo fuera de lo normal ¿ socializar con la empleada del servicio. Pero era tambi?n indicativo del revolc?n en las estructuras de poder ocurrido en Bolivia donde Evo Morales, primer presidente ind?gena, ha estado liderando a la naci?n en una "desplazamiento de las clases dirigentes", en palabras de Guzm?n.

El revolc?n tambi?n ha significado un cambio en la forma como Bolivia se relaciona con el mundo, particularmente con Washington. Morales, socialista y ex cocalero, ha rechazado los dos elementos que han definido por mucho tiempo la relaci?n de Bolivia con Estados Unidos¿las reformas pro mercado y la erradicaci?n de coca.

Por casi dos d?cadas, Bolivia estuvo sometida a las estrictas condiciones de pr?stamo del Fondo Monetario Internacional para mantener a raya a la desenfrenada hiperinflaci?n. Esta "terapia de choque" llev? a protestas violentas que terminaron con derrocar a Gonzalo S?nchez de Lozada y abrieron el camino para la elecci?n de Morales en 2005. El a?o pasado Morales dej? vencer la l?nea de cr?dito con el IMF y ahora la mayor fuente de financiaci?n internacional de Bolivia es la Corporaci?n Andina de Fomento, una instituci?n regional que impone menos condiciones con sus pr?stamos.

Tambi?n el a?o pasado Morales nacionaliz? la industria de gas natural. Esta decisi?n extremadamente popular (en Bolivia) ha significado mayores regal?as de los productos energ?ticos bolivianos, ayudando a generar un super?vit fiscal sin precedentes. Morales asegura que esto significa que Bolivia no ser? m?s una "naci?n mendiga" y as? ganar? mayor independencia de las instituciones de pr?stamo de Washington.

A fines de los 90 Bolivia lanz? su Plan Dignidad para erradicar coca particularmente del Chapare, regi?n que lleg? a ser la segunda del mundo en producci?n de coca. El Plan fue extremadamente exitoso y atrajo elogios y apoyo de Estados Unidos. Pero tambi?n enfureci? a los cocaleros y fortaleci? al l?der de su asociaci?n, Morales.

Ahora como presidente, Morales afirma que planea elevar el tope de cultivos legales de coca de 30.000 a 50.000 acres, industrializar el producto para usos legales alternativos y concentrarse en la erradicaci?n cooperativa. Si bien la respuesta de Washington no ha sido exactamente silencio absoluto, tampoco ha escogido la confrontaci?n. Observadores latinoamericanos creen que este es el resultado de la decreciente influencia de Washington en el pa?s andino.

En una entrevista reciente Guzm?n record? el alivio que sinti?, apenas d?as despu?s de haber presentado sus credenciales ante la Casa Blanca en septiembre, cuando la administraci?n Bush decidi? no descertificar a Bolivia por sus fallas en la lucha contra las drogas. Y esta primavera pareci? ratificar esa posici?n al continuar reconociendo los logros de Morales en interdicci?n y decomisos, sin dejar de expresar, claro, serias preocupaciones con algunas de sus propuestas.

Guzm?n se pregunt? si el hecho de que Bolivia es ahora menos dependiente de Washington ha creado "quiz?s una distancia saludable". Por ahora parece estar traduci?ndose en efecto en un deseo de Washington de darle a Morales espacio para maniobrar. El mandatario boliviano enfrenta el reto de mantener a su pa?s unido despu?s de haber cambiado tan dr?sticamente sus estructuras de poder.

"Los que hoy est?n en el gobierno van a ser los l?deres pol?ticos, los tecn?cratas y bur?cratas por los pr?ximos 10 a?os", dijo en una entrevista el Secretario Asistente de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon. Shannon afirm? que el reto boliviano es similar al enfrentado por l?deres negros despu?s del fin del apartheid en Sud?frica, donde tanto los nuevos como los anteriores dirigentes reconocieron la urgencia ¿ especialmente econ?mica ¿ "de crear un proyecto nacional incluyente" que construyera puentes sobre "las divisiones pol?ticas y sociales".

Hasta hace poco muchos funcionarios en Washington habr?an pensado, en cambio, en la necesidad de contener ¿ y ojal? revertir ¿ los acontecimientos en Bolivia. Tal vez Morales est? teniendo ?xito en romper algunos de los convencionalismos de esta capital ¿ mucho m?s all? de los eventos sociales.

El correo electr?nico de Marcela Sanchez es desde@washpost.com.


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