Más allá de la contienda política, la necesidad de cerrar una brecha racial

Network News

X Profile
View More Activity
Por Marcela Sanchez
Especial por washingtonpost.com
Friday, March 28, 2008; 12:00 AM

Durante el ya famoso anuncio de su respaldo a Barack Obama, el gobernador de Nuevo México Bill Richardson elogió al candidato presidencial por su franqueza sobre el tema racial. "Como hispano, me sentí especialmente emocionado con sus palabras", dijo Richardson, "el Senador Obama ha empezado un debate en este país que se necesitaba desde hace tiempo y rechaza la política de enfrentar una raza contra otra".

Richardson está particularmente preocupado acerca de lo que llama el intento de "demonizar" a los hispanos en este país. Pero el respaldo de un político negro por parte de un funcionario electo hispano sirve también para recordarnos que no son pocas las veces en que la posición de los latinos frente a los afro americanos ha sido precisamente la opuesta.

Eso podría estar teniendo implicaciones en las urnas, como lo sugirió en enero el encuestador hispano de Hillary Clinton, Sergio Bendixen, cuando dijo que los votantes latinos "no han mostrado mucha buena voluntad o afinidad para apoyar a candidatos negros". De hecho, en las primarias presidenciales, Clinton ha atraído dos a tres veces más votantes latinos que Obama.

Bendixen fue rápidamente criticado y su afirmación descartada por muchos que citaron la propia elección de Obama al senado en 2004 y muchas otras elecciones en las que votantes latinos han demostrado no tener problema con respaldar a un candidato negro. Pero es claro para aquellos que estudian el tema racial que existe un abismo entre latinos y negros.

Paula D. McClain, profesora de ciencias políticas de la Universidad Duke y codirectora del Centro para el Estudio de Raza, Etnia y Género en las Ciencias Sociales, ha encontrado que una mayoría de latinos mantienen una visión estereotípica sobre los afro americanos. En la encuesta más reciente del Centro entre negros, blancos y latinos en Durham, N.C., Memphis, Tenn., y Little Rock, Ark., la mayoría de latinos entrevistados dijo creer que todos o casi todos los negros viven de la asistencia pública. Setenta y dos por ciento de latinos en Durham, por ejemplo, dijo creer eso, una cifra muy superior al 18 por ciento de blancos que expresaron esa misma impresión.

Claramente no se le puede atribuir a los blancos esa visión, dijo McClain, quien ha concluido que los prejuicios latinos vienen primordialmente de su experiencia en sus países de origen. "No están entrando a este país con una tabula rasa (sin ideas preconcebidas)", afirmó agregando que "muchos vienen de México donde el gobierno celebra que no existe el racismo ... pero nosotros sabemos que ese no es el caso".

De hecho, se podría decir que existen dos importantes formas de racismo en los latinoamericanos: contra poblaciones minoritarias incluidos indígenas y afro descendientes, y actitudes prejuiciosas contra negros en Estados Unidos.

Internamente, aunque no hubo leyes que impusieran una segregación oficial como en Estados Unidos, todo lo que no fuera cultura blanca en América Latina era subestimado hasta tal punto que quienes no eran blancos a menudo prefirieron negar su propia identidad. La estigmatización de culturas minoritarias le facilitó a líderes en América Latina asegurar que no tenían un problema racial. Pero a medida que más minorías han empezado a reconocerse a sí mismos, a menudo gracias al apoyo de activistas en Estados Unidos, gobiernos latinoamericanos empezaron a adoptar políticas que reconocían su discriminación y exclusión histórica de grupos étnicos y minoritarios.

La forma en que los negros han sido a menudo presentados en películas y programas televisivos también ha dado forma a la percepción de los latinoamericanos, particularmente en México -- con mucho, la principal fuente de inmigrantes latinos en Estados Unidos. Hace pocos años, líderes estadounidenses condenaron la racista serie de estampillas que presentaban a un personaje de piel oscura conocido como Memín Pingüin, que evocaba los cientos de personajes creados en Estados Unidos desde el final de la esclavitud hasta la aprobación de las leyes de derechos civiles. Si bien los mexicanos insistieron que Memín era un personaje adorado y simpático, fue difícil no asociar el tema con el lenguaje ofensivo usado por el Presidente Vicente Fox semanas antes acerca de que los mexicanos realizan trabajos en Estados Unidos que "ni siquiera los negros quieren hacer".

La actitud ante el tema racial de los inmigrantes latinos no parece augurar un buen futuro próximo para las relaciones entre las dos principales minorías en este país. Rolando Roebuck, un afro latino activista comunitario en Washington, es especialmente pesimista acerca de lo que describió como la actual confrontación entre "el serio elemento racista" de inmigrantes latinos y las "actitudes xenófobas" de algunos negros contra dichos inmigrantes.

Aun así, Judith Morrison, ex directora de un grupo de consulta sobre la raza en América Latina con sede en Washington, es optimista precisamente debido a que el segmento de la población latina que está creciendo más rápidamente es el afro latino. Son en su mayoría hijos de latinos y afro americanos que se identifican por igual con cada grupo y que, de acuerdo con Morrison, serán quienes "extenderán un puente entre ambas culturas".


© 2008 The Washington Post Company

Network News

X My Profile
View More Activity