El almirante jefe del Estado Mayor de la Armada española Jaime Muñoz-Delgado y Díaz del Río. (D. Vidal/Para El Tiempo Latino)

El almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada Española (AJEMA), Jaime Muñoz-Delgado y Díaz del Río, visitó Washington para, entre otras cosas, asistir a la Feria Aeronaval y del espacio —“Sea Air Space”— celebrada en el Gaylord National Convention Center del National Harbor, entre el 16 y el 18 de mayo. La “Sea Air Space” es la mayor muestra de defensa marítima de Estados Unidos. El Tiempo Latino conversó con el almirante Muñoz-Delgado y Díaz del Río sobre las relaciones entre la Armada española y la estadounidense, entre otros asuntos.

—Almirante, ¿Nos puede explicar las razones de su asistencia a esta Feria y a Washington, DC?

—La “Sea Air Space” es posiblemente una de las ferias más importantes en el mundo de las ferias tecnológicas a nivel internacional, con más de 200 empresas expositoras. Los motivos de mi visita han sido varios; en primer lugar, es importante acudir a sitios donde se expone la tecnología punta para estar al día, en segundo lugar nos permite contactar con empresas que pueden ser interesantes para el desarrollo de las capacidad industrial de la Armada Española, y en tercer lugar porque me permite entrar en contacto con jefes de otras marinas, con almirantes de la Marina americana, para intercambiar experiencias y establecer relaciones cara a cara que es muy importante. Además, como hay paneles y seminarios, pues también nos permite ver qué es lo que está haciendo la Navy y saber por dónde van las nuevas tendencias. También hemos aprovechado para imponerle la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco al vicealmirante Johnson, por sus gestiones en la reconducción de la problemática de los submarinos S-80.

El almirante jefe de la Armada española (centro) con oficiales españoles destinados en el área de Washintong, DC, el 17 de mayo. (D. Vidal/Para El Tiempo Latino)

—¿Ha visto alguna novedad especialmente interesante, algo que se pueda aplicar a España?

—No. Me ha llamado la atención el gran despliegue de todo tipo de medios: a nivel de instalaciones, logística, exhibiciones, empresas participantes… Eso sí, el gran apoyo de la empresa a la marina americana sí es un tema destacable, fundamental, diría yo, para los nuevos programas y nuevas construcciones.

—¿Sería aconsejable contar con una feria de este tipo en España?

—Sin duda. La relación entre la empresa y la Marina, en este caso, es fundamental en las dos vías: primero para que nos enseñen… porque en España estamos muy acostumbrados a cuestionarlo todo y en España existen muchas empresas de muy alto nivel que muchas veces desconocemos qué es lo que hacen y cómo lo hacen, por eso sería muy importante que hubiera una feria como ésta. En el otro sentido, también sería importante para las empresas saber por dónde se encaminan los planes de futuro de la Armada. Pero desde luego lo que no podemos pretender es ponernos a la altura del despliegue que hacen los americanos porque eso no es posible en este momento.

—¿Es España competitiva en el marco internacional a nivel de armamento naval?

—A nivel de construcción naval sí es competitiva. El binomio Armada-Navantia es potente; en primer lugar porque los buques que Navantia ha construído para la Armada son de alto valor tecnológico, son buques muy apreciados en el mundo y no hay país que compre un buque si no está probado en la marina de origen. Es una de las razones del éxito de Navantia que se puede desglosar en unas fragatas y destructores para Noruega y Australia, portaaviones como el Juan Carlos I para Australia y Turquía, y finalmente se acaba de firmar un contrato de Navantia con la Marina australiana para dos buques de apoyo al combate… Yo creo que ahí salimos ganando todos: Navantia porque continúa su I+D tecnológico, hace unos buenos productos y la Armada se beneficia de esta relación y enseñamos los productos por el mundo.

—¿Podemos decir lo mismo del futuro aeronaval de la Armada?

—La Armada española tiene un problema con la parte aeronaval. Hay que tener en cuenta que nuestro territorio es peculiar con islas en el sur e islas en levante, más la península y el portaviones es importante para mantener esa capacidad de defensa aérea, de apoyo a operaciones anfibias y esa capacidad expedicionaria fuera, en los lugares alejados de la península. Lo único que pasa es que el Harrier empieza a ser viejo, empieza a tener ya problemas, sus años, aunque todavía tenemos un periodo por delante que vamos a seguir manteniéndolos tal y como hasta ahora pero tenemos que empezar a pensar en el relevo de los Harrier. Y poco tenemos que pensar, la verdad, porque en el mercado no hay otro relevo para los Harrier que el F-35. Lo único que pasa es que la situación española desde todos los puntos de vista es delicada y como ahora no necesitamos un relevo urgente, pues tendremos que ir pensando, pero más a medio y largo plazo.

—Usted ha declarado en alguna ocasión que ese relevo podría venir dado si Ejército del Aire y Armada fueran de la mano.

—Podría ser una buena opción pero estas cosas hay que planteárselas. Sí tengo que decir que el F-18 y el Harrier son dos aviones que se quedan obsoletos casi al mismo tiempo. No es lo mismo ir solos que ir acompañados, lo único que pasa es que todo esto está sin hablar con el Ejército del Aire, sin haber madurado la idea, pero es una idea que podría ser viable desde todos los puntos de vista.

—El nuevo Gobierno de España aún está en vías de resolverse… ¿qué sería deseable para la buena marcha de los proyectos de la Armada?

—No hay duda que el gobierno que se forme hará su política de administración militar, su política industrial, su política económica y todo eso habrá que verlo y habrá que ver qué decisiones se toman. Todo lo que estamos hablando no sería viable si no hay decisiones políticas. Como mínimo estabilidad. Es importante que haya estabilidad para hacer un planeamiento a largo plazo.

—¿Alguna novedad destacable sobre la construcción de las fragatas F-110?

—Se han puesto en marcha una serie de programas tecnológicos previos a la construcción de las fragatas F-110. Uno de los motivos de mi visita a Estados Unidos es que voy a visitar la empresa Lockheed Martin donde está todo el desarrollo de colaboración, y una de las partes que vamos a ver es uno de los programas tecnológicos de la F-110. Una vez que se vea que estos programas son viables y convenientes para la industria española entonces habrá que hacer frente a la construcción de las fragatas. Y eso también tendrá que decidirlo el nuevo gobierno. Pero el programa está arrancando en sus inicios.

—Nos puede comentar algo sobre el apoyo de la Navy a los nuevos submarinos S-80.

—Los submarinos S-80 tuvieron sus problemas. Y precisamente también vengo a Washington a agradecer el apoyo de la Armada americana en la solución del problema técnico del S-80, que está en vías de solución. Tendremos una idea más clara en verano cuando se lleve a cabo la revisión crítica del diseño, ya que es cuando se va a comprobar la viabilidad y la estabilidad económica del programa.

—Usted ha comentado la intención de la Armada de contar con un BAM (Buque de Acción Marítima) especializado en investigación subacuática. ¿Cómo y por qué surge el interés de la Armada española en un barco de estas características?

—A raíz de incidentes que ha habido con rescates subacuáticos… Ya había un BAM de investigación subacuática que pretendíamos utilizar en apoyo a rescate de submarinos y buceadores, ahora pensamos que además de eso podría tener tareas de vigilancia de patrimonio subacuático. Esa es la idea de la Armada. La Armada propone y el gobierno dispone, pero nosotros seguimos interesados en ese barco, aunque no hay ni fechas, ni un programa abierto, ni como digo decisión política al respecto hasta el momento.

—Volviendo al inicio, si una feria como ésta se celebrara en España, habría al menos tres empresas que estarían seguro como Navantia, Indra y Airbus. ¿Cómo valora la relación actual de la Armada con estas tres empresas?

—La relación con Navantia es muy buena, la Armada y Navantia siempre han tenido una especial relación y yo creo que va a seguir siendo así. Con respecto a Indra tenemos muchos proyectos en común, programas ya finalizados, programas en marcha y la relación también es buena. Y con Airbus que yo sepa ahora mismo no tenemos nada. Está el NH90 pero todavía queda lejos y es Eurocopter; la parte de Airbus de helicópteros.

—Háblenos de la colaboración en materia de defensa naval España-USA.

—La Armada Española siempre ha tenido una especial relación con la Marina americana. Allá por los años 70 la Armada española optó por comprar barcos diseñados en Estados Unidos que dieron muy buenos resultados: las fragatas DEG. Todo este sistema de adquisición ha ido variando a lo largo de los años. Al principio comprábamos el barco y los repuestos, posteriormente empezamos a diseñar nosotros barcos aunque manteniendo el apoyo de la Marina americana y finalmente desde los años 2000 el diseño, el apoyo, y los repuestos lo hacemos ya todo nosotros.

—¿Nos puede dar algún ejemplo de esta colaboración con Estados Unidos?

—Desde dos puntos de vista tenemos una relación muy especial con la Marina americana. Desde el apoyo técnico el ejemplo es el S-80 a través de la empresa especializada en submarinos Electric Boat que necesitaba el aval de la Marina americana para poder trabajar con nosotros. La Fragata F-100, que ha sido un programa de éxito gracias al sistema de combate y al radar Aegis que ha convertido a estos barcos en una de las mejores fragatas del mundo, es otro ejemplo. El programa de las F-110 que ya hemos mencionado, en el que la US Navy y Lockheed Martin también están involucrados… En fin, que posiblemente sea hoy en día cuando las relaciones son mejores entre la Marina americana y la española. Luego está la otra parte, hay cuatro destructores en Rota, creo que la Navy está bastante contenta en este sentido desde el punto de vista de la logística y el mantenimiento pero a nosotros también nos viene muy bien porque colaboramos con ellos en despliegues conjuntos y en adiestramientos. Queremos más pero hay que ir paso a paso y va por buen camino. Ellos tienen un grupo, el SP-MAGTF de Marines, desplegado en Morón con los que se realizan entrenamientos conjuntos y también con sus V-22 Osprey, que son unos aviones muy peculiares. Ambas partes salimos beneficiados. En este sentido yo diría que las relaciones de marina a marina son extraordinarias.