SEGUIDORES. El matrimonio conformado por la puertorriqueña Jo-Ann y su esposo, Clay Chase, apoyan a Donald Trump del que dicen que “desafía” a su partido, el Republicano. (Alberto Avendaño/El Tiempo Latino)

El candidato que acaba de explicar en un documento dirigido a The Washington Post cómo haría para que México pague por un muro en la frontera sur de 1.000 millas de largo se llama Donald Trump, y es el mismo aspirante a la nominación presidencial republicana que cuenta con casi el 50 por ciento del apoyo en las primarias del GOP, según las encuestas. Hace unos meses, un análisis del Post mostraba un perfil de los seguidores de Trump: varones, blancos, religiosos no evangélicos y de bajos ingresos.

Pero hay un matrimonio que no encaja en esa certeza estadística, y que defienden lo que llaman “el movimiento popular de Donald Trump”.

La puertorriqueña Jo-Ann Chase y su esposo Clayton Tucker Chase forman un matrimonio unido por la política y la pasión por el precandidato republicano a la presidencia, Donald Trump —un político diferente que algunos consideran una “anomalía” dentro del partido.

“Trump ha generado un movimiento popular gigantesco dentro del Partido Republicano y los líderes del GOP no han sido capaces de controlar ni al candidato ni a sus seguidores”, dice Jo-Ann quien concuerda con su esposo, Clay Chase, en que Trump ha sorprendido al establecimiento político porque no depende de los “grandes donantes financieros que controlan a quienes ganan las elecciones”.

“Cada elección presidencial ve llegar a una serie de candidatos, algunos creíbles, otros no tanto”, explica Clay.

APOYO. Clay Chase muestra en la solapa de la chaqueta su apoyo a Trump. (Alberto Avendaño/El Tiempo Latino)

“Aquellos que no son creíbles resultan ignorados por los medios de comunicación y por lo general desaparecen de la contienda electoral sin que pase nada... Así es como el GOP percibió la llegada de Donald Trump y siempre pensó que acabaría desapareciendo. Pero Trump no se fue para la sorpresa del partido y de los medios de comunicación”.

Según Clay, Trump ha demostrado una habilidad poco común para conectar con el “hombre común” y “ha verbalizado sus preocupaciones en una manera como ningún otro candidato ha sido capaz de hacerlo”.

Esto, añade, ha generado preocupación en el GOP, “no solo porque gana, sino porque lo ha hecho sin el apoyo del aparato del partido y sin el dinero de los poderes influyentes.

Clay y Jo-Ann llevan décadas de actividad política dentro de las filas republicanas tanto en Virginia cono en Carolina del Sur. En Virginia, Clay ha pertenecido a la junta ejecutiva del Comité Republicano del Condado de Loudoun y ha sido tesorero de la Asamblea Nacional Republicana en Virginia.

Su apoyo a Trump enfatiza la “independencia” del candidato: “Como CEO de una exitosa corporación, (Trump) tiene la capacidad de romper el estancamiento en el que se encuentra Washington… Al poder enfocarse en la economía más que en los temas conservadores, mejorará la vida de la clase media”.

Jo-Ann Chase, quien ha sido miembro del Comité Central Estatal del Partido Republicano de Virginia y vicepresidenta de la Asamblea Nacional Republicana de Virginia, enfatiza que Trump es un “lider empresarial, no un politico profesional” y que esto es lo que sus seguidorers aprecian: “es un conservador con sentido común que actuará en beneficio de todos los estadounidenses”.

Pero como hispana, ¿qué tiene que decir sobre la manera en que Trump ha hablado del tema migratorio? ¿Es Trump racista?

“Trump es el candidato de todas las razas, de todas las nacionalidades, no es racista, ha dicho claramente que quiere que todos los inmigrantes vengan a este país legalmente… Es cierto que la manera en que ha hablado a veces sobre la inmigración puede parecer chocante, no es políticamente correcta, pero eso le ha traído la atención de los votantes”.

Jo-Ann insiste en que Trump seguirá comunicándose con fluidez con los votantes hispanos y conseguirá su apoyo.

Pero el tema del racismo es importante en Estados Unidos y Clay lo pone en perspectiva histórica.

“La esclavitud ha marcado la historia de este país. En los últimos 50 años hemos conseguido superar muchos obstáculos para tratar a cada persona como un individuo sin importar raza, religión, nacionalidad, etc… y por nuestro pasado, cuando alguien utiliza la palabra racismo para descalificar a una persona, es un ataque fácil. Si usted escucha lo que dice Trump sobre los inmigrantes ilegales o los musulmanes, eso no es racismo, sino una clara expresión de preocupación sobre las acciones y actividades de esos grupos. Quien llame racista a Trump está distorsionando sus palabras”.

Clay Chase asegura que Trump no tiene un “problema migratorio ni un problema con los hispanos”.

Insiste que el sistema migratorio tiene que permitir solo la legalidad y añade que, “el votante hispano” es una etiqueta que hay que superar ya que “los hispanos también están preocupados por el estado de nuestra economía y de nuestra nación como cualquier ciudadano”. “Trump ha ampliado la base del Partido Republicano para todos, incluyendo los que se consideren hispanos, la puerta está abierta”, dice Clay.

Jo-Ann anota una serie de puntos por los que, dice, Trump merece su apoyo: “Creo en su lealtad a Estados Unidos, no está sometido al poder de los intereses especiales, es el Jefe Ejecutivo de una empresa internacional y eso lo hará un excelente Comandante en Jefe —no necesitamos expertos en política o legislación para liderar el país.”

Jo-Ann menciona varias enmiendas de la Constitución para enfatizar su apoyo a Trump y el tema religioso-culturales: “Defenderá nuestra fe judeo-cristiana y hará que la Feliz Navidad regrese a nuestra nación”. Y Clay regresa a la historia de EEUU y de su familia para concluir: “Cuando mi trastatarabuelo, el juez Joseph Jackson Lewis, apoyó a Abraham Lincoln contra el candidato oficial William H. Seward en la Convención Republicana de 1860, lo hizo porque creía que estaba apoyando al mejor hombre de su época. Yo creo que Donald J. Trump es el mejor hombre para nuestra época”.