¿Lápices, papel y crayolas? No, la herramienta más importante de este año para el regreso a clases es una computadora.

Después del tumulto que ha causado el COVID-19 tras la primera suspensión de clases en primavera, muchas escuelas ya diseñaron el próximo curso otoñal en torno a las laptops y tablets. Esto, por supuesto, supone que los padres de familia puedan conseguir el aparato que se requiere, eviten que se rompa, mantengan el wifi en funcionamiento y se aseguren de que sus hijos no pierdan el tiempo en línea. Y con la economía estancada, muchas familias no pueden pagar una laptop nueva y costosa ni una conexión de banda ancha.

Tal vez la escuela de tu hijo proporcione computadoras portátiles a los alumnos o quizá la compres. De cualquier manera, necesitas un plan de supervivencia.

Según datos de Futuresource, una consultora especializada en el sector educativo, las escuelas estadounidenses compraron cerca de 30 millones de laptops y tablets el año pasado, mientras que los padres de familia compraron 2.2 millones con sus propios recursos. Incluso con el fomento de programas de laptops gratuitas, muchas escuelas siguen pidiendo a los padres con recursos económicos que compren el equipo. Y para algunas familias, conseguir una nueva computadora portátil es un ritual de iniciación.

Sin embargo, la pandemia ha cambiado lo que necesitamos de estas máquinas. Ahora las laptops deben conectarse en línea desde casa, lejos de la banda ancha gratuita de las escuelas y las redes wifi administradas de manera profesional (aquí hay un listado con opciones económicas de conexión y mi consejo para solucionar problemas de wifi). El hardware de las laptops también necesita más potencia y la batería, mayor duración para tener videoconferencias y ejecutar los navegadores durante seis horas o más.

La buena noticia: no tienes que gastar mucho más de 300 dólares para conseguir una computadora con buena batería y una webcam que funcione unos tres o cuatro años. “La mayoría de los planes de estudio de Estados Unidos están disponibles en internet, por lo que no hay que invertir en una laptop muy costosa”, comentó Kenneth J. Thompson, director de tecnología de la información del Distrito Escolar Independiente de San Antonio.

El aprendizaje en línea también tiene sus ventajas. En teoría, los profesores pueden obtener datos para personalizar el proceso educativo. Los estudiantes también aprenden habilidades tecnológicas a una edad temprana. “El lado positivo es que los niños que hacen esto ahora van a estar aún más preparados para nuestra economía digital”, explicó Vanessa Monterosa, especialista en programas y políticas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles.

Se trata de tener la mentalidad correcta sobre el tiempo que el estudiante pasa frente a la pantalla y también tener el equipo adecuado. El objetivo debería ser “ayudar a que el alumno aprenda a organizarse y desarrolle habilidades para manejar el tiempo que pasa frente a la pantalla, así como descubrir el amor por el aprendizaje en una plataforma única”, comentó Caroline Knorr, editora de paternidad de Common Sense Media.

Entonces, ¿por dónde empezar? Hablé con profesores, administradores, grupos de padres de familia y empresas de tecnología a fin de elaborar una guía de laptops para el regreso a clases en un año en el que la escuela es una laptop.

Escucha a tu escuela, o plantea estas preguntas

El problema comienza cuando los padres de familia no entienden lo que la escuela le da al estudiante, o lo que quiere que compre.

“Siempre aconsejo a los padres de familia que pidan consejos a la escuela”, comentó Adam Garry, antiguo profesor que ahora trabaja como gerente de estrategia educativa de Dell. Escuchar puede evitar que se malgaste el dinero, además es mucho más probable que las escuelas ofrezcan asistencia gratuita y resolución de problemas de un dispositivo autorizado. Es un regalo invaluable para los padres que de pronto tienen que dar un servicio de asistencia técnica durante la enseñanza desde el hogar.

Aunque a decir verdad, la falta de comunicación no siempre es culpa de los padres de familia. Las escuelas con fallas internas de comunicación a veces carecen de claridad. En una encuesta realizada a principios de este año, Futuresource concluyó que solo 35% de las escuelas recomendaban a los padres de familia modelos de laptops o sistemas operativos y, cuando lo hacen, solo la mitad de los padres siguen su consejo.

Ya sea que consigas un dispositivo o compres uno, asegúrate de preguntar: ¿Qué programas tiene? ¿Cómo se conecta tu hijo? ¿Dónde están las tareas y los links de la clase? ¿Cuáles son las reglas sobre lo que tu hijo puede y no puede hacer en el dispositivo? ¿Puedes activar o añadir más controles parentales? ¿A quién llamas cuando algo no funciona?

Common Sense elaboró una práctica guía para las escuelas que tiene más preguntas pertinentes para los padres.

Habla con tu hijo sobre sus necesidades y responsabilidades

¿Este dispositivo es solo para la escuela o es también para que tu hijo esté en contacto con sus amigos y juegue? Los padres de familia gastan más que las escuelas cuando compran laptops para sus hijos, un promedio de 520 dólares según Futuresource, porque quieren que hagan más con el aparato.

Tu hijo puede tener algunas opiniones firmes. Un dispositivo con un lápiz óptico podría ayudarle a explorar su interés por el arte. Si a sus amigos les gusta mucho Minecraft, les conviene una laptop con Windows. Incluso la capacidad de establecer fondos virtuales en las videollamadas de Zoom podría ser un símbolo de estatus o una fuente de estrés. Muchas laptops viejas no tienen suficiente potencia para ejecutar estos programas. (Estos son los requisitos de Zoom).

Ya sea que se trate de un préstamo de la escuela o una compra personal, una laptop es también una responsabilidad. Considera la posibilidad de redactar un contrato con tu hijo en el que se especifique cómo la protegerá de caídas, agua y otros comportamientos destructivos.

Cuando decidas comprar, los dispositivos Chromebooks no son la única opción

Los dispositivos Chromebooks, laptops que utilizan una versión del popular navegador web de Google, representan la mayoría de las laptops educativas. Son baratas porque ejecutan programas en línea que no requieren un procesador rápido ni tampoco mucho almacenamiento. Las escuelas prefieren esta opción porque para los administradores es fácil configurarlas y controlarlas. Si la escuela de tu hijo sugiere que compres una, puedes considerar el modelo Chromebook 3100 de Dell a un precio de 250 dólares, la HP Chromebook x360 de 12 pulgadas a un precio de 360 dólares o invertir 570 dólares en la Asus Chromebook Flip C434.

Pero seré franco: no me gustan las Chromebooks, porque a Google cada vez le interesa más recolectar nuestros datos que ayudarnos. En febrero, el fiscal general de Nuevo México demandó a Google por violaciones a la privacidad de los niños. (Sugerencia: asegúrate de que tu hijo utilice la dirección de su escuela para acceder a su cuenta, ya que Google no tiene permiso para rastrearlos de esa manera.)

Y no necesitas una Chromebook para ejecutar el software educativo de la escuela basado en Google. Las laptops que tienen Windows 10 de Microsoft ahora son muchísimo más baratas. Las laptops de Windows pueden ejecutar un software basado en la web, así como aplicaciones más sofisticadas que tienen que almacenarse en el disco duro. La desventaja es que Windows tiene mala reputación por inconvenientes de seguridad y resolución de problemas. (Sugerencia: asegúrate de tener el antivirus de Microsoft Defender incorporado y activado).

Recomiendo los modelos que Microsoft denomina óptimos para la educación (disponibles aquí). Los fabricantes de estas laptops incluyen baterías con más vida útil, las diseñan para resistir golpes e incluso sobreviven a los niños aburridos que intentan sacar las teclas. Podrías considerar el modelo Lenovo 100e de segunda generación a un precio de 350 dólares, la Dell Inspiron 15 5593 a un precio de 471 dólares y, en un nivel superior, la nueva Dell XPS 13 a un precio de 980 dólares.

“Lo mejor sería conseguir la versión educativa de Windows 10”, aconseja Jordan Chrysafidis, jefe del grupo educativo de Microsoft. Tiene menú de inicio simplificado, desactiva posibles interrupciones como el asistente virtual Cortana y posterga las actualizaciones de software hasta altas horas de la noche.

Ya mejoraron los teclados de Apple, pero las Mac cambiarán pronto

Las Mac son un nicho pero tienen sus ventajas: Apple construye dispositivos para que duren, facilita el soporte y simplifica la sincronización de mensajes, fotos y otros archivos con un iPhone. Tienes que saber que pagarás más por este privilegio, además de que Apple solo ofrece descuentos educativos individuales a profesores y estudiantes universitarios. (Oye, Apple, ¿acaso no casi todos los padres de familia estadounidenses ahora son maestros?)

Si tu familia prefiere una Mac, Apple también te simplifica la vida con solo tres opciones de laptops. La mayoría de los estudiantes optan por la más barata: la Macbook Air a un precio de 1,000 dólares.

La buena noticia es que, en fechas recientes, Apple actualizó toda la línea de dispositivos para reemplazar el teclado estilo “mariposa” que mucha gente criticó porque el polvo y las migajas descomponían las teclas. He estado usando el nuevo “teclado mágico” de Apple en mi Macbook y me alegra informar que está bien, además de que mi hábito de comer botanas durante la pandemia no le ha hecho daño.

Si piensas comprar una Mac, considera que Apple anunció este verano que a final del año comenzará a usar un nuevo procesador. Eso significa que está a punto de salir al mercado una nueva generación de Macbooks, con mejor rendimiento y batería.

Los iPads están bien para los niños, pero no sustituyen a las laptops

Los dispositivos con pantalla táctil, como el iPad, son ideales para los alumnos pequeños. Sin embargo, muchos administradores escolares de sistemas afirman que los niños cambian a las Chromebooks o laptops con Windows cuando pasan a tercer grado de primaria. Es entonces cuando los alumnos necesitan comenzar a escribir y usar un teclado, y la forma más barata de agregar un teclado hecho por Apple a un iPad eleva el precio total a 488 dólares (sin descuento educativo).

Además, aunque Apple sigue esforzándose para que el software del iPad sea más productivo, con características como una versión completa y funcional del navegador Safari, aún no puede reemplazar una laptop. Tengo un iPad Pro y una laptop Mac, uso la laptop cuando quiero escribir o editar fotos y videos, y el iPad cuando quiero leer, videochatear o ver la televisión en la cama.

Lista: webcams, audífonos, lápiz óptico y monitor

La pandemia convirtió de súbito las webcams en un elemento crucial de la tecnología educativa. La mayoría de los nuevos dispositivos las tienen integradas, pero no siempre son muy buenas. Puedes comprar una webcam externa que se conecta a la computadora; después de escasear en primavera, ahora se pueden conseguir en muchas tiendas.

Se suele ignorar la disposición de la webcam. Algunas laptops la colocan cerca de la bisagra, lo que obliga a la clase entera conectada en Zoom a que miren de frente hacia tu nariz. Incluso los iPads tienen cámaras en una posición incómoda ubicada en un costado cuando están en posición horizontal.

Tampoco olvides los audífonos. Son un salvavidas si vives con varias personas que estudian o trabajan en casa durante la pandemia. Los modelos costosos que cancelan el ruido no necesariamente valen la inversión si su uso se restringe al hogar; su tecnología está diseñada para eliminar el sonido de fondo de baja frecuencia como el zumbido de un avión más que el ruido de un hermano pequeño.

Algunas familias también optan por un lápiz óptico o uno digital para usar con un iPad, tablet o laptop dos en uno. Según Microsoft, hay evidencia que señala que la comprensión de las matemáticas y ciencias mejora más de 28% cuando las notas se escriben a mano en lugar de a máquina. El software también está mejorando mucho en cuanto a la posibilidad de buscar notas escritas a mano. Por supuesto, depende de lo legible que sea tu escritura.

Además, hay una actualización asequible que puedes probar si el prospecto de una nueva laptop está fuera del presupuesto: por menos de 100 dólares se puede obtener una pantalla de 21 pulgadas que se conecta a la laptop, permite a los niños sentarse en la posición adecuada y concentrarse en la tarea que deben hacer. Puede ser la siguiente mejor opción a un escritorio en un salón de clases.

Asegúrate de que tus hijos estén aprendiendo

La educación a distancia amplifica todas las preocupaciones que los padres de familia tienen sobre el tiempo que pasan sus hijos frente a una pantalla. ¿Cuánto tiempo deberían pasar con sus laptops hoy en día? “Muchos padres quieren saber si están haciendo la tarea o están jugando. Y quieren tener la capacidad de poder manejarlo”, explicó Knorr de Common Sense.

Todas las laptops Chromebook, Windows y Mac, así como los iPad, ofrecen controles parentales, pero ninguno es infalible: los niños saben hacer muchas cosas y a menudo descubren cómo evitar las restricciones. No hay forma segura, por ejemplo, de asegurarse de que solo acceden a los videos educativos de YouTube.

Otra opción son los controles parentales incorporados en la red wifi de tu casa, donde puedes restringir el acceso a los contenidos e incluso cortar la conexión durante ciertas horas. Algunos proveedores de internet incorporan estas herramientas de manera gratuita en una aplicación que está incluida en el servicio, o puedes comprar tu propio enrutador wifi que incluye controles familiares.

Pero en última instancia, el software por sí solo no va a asegurar un año escolar productivo. Los niños necesitan aprender las habilidades necesarias para ser buenos ciudadanos en la época digital.

“Los padres deben ser los modelos si es que tenemos ciertas expectativas para los niños”, comentó Sophia Mendoza, directora de la Iniciativa de Tecnología Educativa en Los Ángeles. Su propia hija, comentó, la regañó hace poco por usar su teléfono a altas horas de la noche. “Estas son oportunidades de aprendizaje para las familias”.

Leer más: