Vicente Fox, quien fuera presidente de México de 2000 a 2006, a principios de este mes en San Cristóbal, México. (Brett Gundlock/Boreal Collective para The Washington Post)

CIUDAD DE MÉXICO — Durante entrevistas independientes con The Washington Post, los dos expresidentes dijeron que la retórica xenofóbica de Donald Trump y de otros candidatos Republicanos que aspiran a la presidencia, ha dañado las relaciones entre Estados Unidos y México y ha cambiado la forma en que los mexicanos ven a los norteamericanos.

Vicente Fox y Felipe Calderón, quienes gobernaron México de 2000 a 2012, dijeron que los insultos de los Republicanos, junto con la entusiasta acogida que dichos comentarios reciben en los mítines políticos, muestran una nueva y alarmante muestra de racismo contra los mexicanos.

"Trump está diciendo cosas estúpidas, pero el problema es que 40% de los Republicanos dicen, "Sí, estás en lo correcto", comentó Fox, de 73 años, quien fuera un ejecutivo de Coca Cola que durante mucho tiempo se ha identificado con el Partido Republicano. "Están escuchando al profeta que les dice que los va a llevar a la tierra prometida. Pero él los va a guiar a todos hacia el desierto a morir de hambre y de sed. Es un falso profeta".

Durante una entrevista reciente que se le hizo en su rancho que se localiza en el centro de México, Fox dijo que apenas puede creer lo que escucha decir a su vecino del norte: amenazas de deportación masiva de mexicanos y de otros trabajadores indocumentados, revocación de la nacionalidad adquirida por nacimiento, construcción de un muro que costaría billones de dólares para evitar que los mexicanos entren, haciendo que México pague por él.
Al preguntarle sobre la declaración de Trump de que va a obligar a México a pagar por el muro fronterizo que propone , Fox dijo bruscamente: "A la fregada"

Los problemas de Trumpo con México se desbordaron el jueves cuando Fox fue citado en Fusion TV diciéndole al entrevistador Jorge Ramos, "¡Yo no voy a pagar por ese p....e muro!"

Trump rápidamente tuiteó que Fox "había usado en forma horrible la palabra p.....e cuando hablaba del muro. ¡Debe disculparse! ¡Si yo hubiera hecho eso se hubiera suscitado un escándalo!'

En una conversación telefónica sostenida el jueves por la tarde, Fox dijo: "De ninguna manera. De ninguna manera. Nunca ofreceré disculpas. Él ha ofendido a los mexicanos y es él quien debería disculparse".

Al hablar sobre el reciente desacuerdo de Trump con el Papa Francisco sobre el muro fronterizo propuesto, Fox dijo, "Yo creo que el Partido Republicano debería exigirle respeto, no solo para los mexicanos, sino también para el Papa y los musulmanes. El Partido Republicano ha permitido que esto vaya demasiado lejos. Es ridículo".

Fox comentó que había estado hablando con Republicanos en los Estados Unidos.

"Me han dicho, 'no somos nosotros, es él. Estamos avergonzados' " comentó. "Les dije, 'abran sus ojos, por favor. Escuchen lo que está diciendo'. Esta es una situación muy penosa para los Estados Unidos como nación y para el Partido Republicano".

Fox también mencionó a la esposa de Trump, Melania Trump, quien emigró a los Estados Unidos de su natal Eslovenia.

"Tiene una esposa importada", comentó Fox. "¿Cómo puede ofender a cada inmigrante? ¿Cómo puede ofender a cada mexicano?"

Trump ha hecho del muro que construirá a lo largo de la frontera entre México y los Estados Unidos la promesa central de su campaña. En todos los mítines, las menciones que Trump hace de éste provocan gran cantidad de aplausos, especialmente el compromiso del multimillonario de que hará que México lo pague. Se ha convertido en una rutina tan familiar, que ahora es frecuente que Trump pregunte a la multitud, "¿Quién va a pagar el muro?" Y la multitud grita, "¡México!"

Los comentarios de Fox son particularmente significativos porque el hospedó al presidente George W. Bush en su rancho en un momento en que las relaciones entre México y Estados Unidos estaban en un punto muy elevado. En febrero de 2001, Bush visito México en su primer viaje al extranjero como presidente y mostrándose hombro con hombro con Fox, prometió lazos más cercanos y políticas de inmigración más amigables.

La "Cumbre de los Cowboys" reunió a los dos nuevos presidentes, quienes se llamaron "amigos" y dijeron que se sentían "como en familia".

Calderón, cuya administración trabajó de cerca con Washington, llamó al muro propuesto por Trump, "inútil" porque no detendría la inmigración ilegal, los contribuyentes americanos pagarían la factura, alimentaría los sentimientos anti-americanos y debilitaría las relaciones con México.

"Una buena colaboración entre gobiernos es una forma más segura de proteger a los Estados Unidos que cualquier estúpido muro", dijo el jueves en una entrevista en su oficina en la Ciudad de México. "No pagaremos un solo centavo por ese estúpido muro. Es patético... Trump es totalmente demagógico".

Calderón también señaló que en años recientes hay más mexicanos regresando a casa que entrando a los Estados Unidos. De acuerdo a un estudio reciente de Pew Research Center, entre 2009 y 2014, aproximadamente 870,000 mexicanos trataron de entrar en los Estados Unidos, mientras que un millón que vivían en ese país regresaron a México.
"Trump ignora eso", comentó Calderón. "Cualquiera que ignore algo tan importante es, desde luego, un hombre ignorante".

Ningún país se ha sentido más ofendido y atacado por la áspera retórica de su campaña que México, cuyo intercambio comercial con Estados Unidos supera los $500 mil millones anuales, comprando más bienes a éste país que China y Japón combinados.

Aunque los mexicanos son utilizados para fomentar un sentimiento anti-inmigración en los Estados Unidos sobre bases económicas —se culpa a los inmigrantes de quitar los empleos y de la disminución en los salarios—muchos aquí ahora escuchan de esa nación lo que ellos consideran un racismo evidente.

"Si entiendo bien, el mismo Donald Trump desciende de inmigrantes", señaló Calderón. "Por lo tanto no se trata de si son inmigrantes o no, sino de si son blancos o no blancos. Él ha tratado de jugar rudo con la gente mexicana de una forma muy ignorante"

El verano pasado los mexicanos quedaron verdaderamente sorprendidos cuando Trump los llamó inmigrantes "violadores" y "criminales". Casi inmediatamente, empezaron a aparecer piñatas con la cara rosada y pelo rubio de Trump en este país de 122 millones de habitantes.

El disgusto a nivel ciudadano común hacia Trump ha crecido desde entonces.

Una banda mexicana publicó un "corrido" o canción tradicional folclórica en YouTube diciendo, "Nadie quiere [palabrota] a Donald Trump".

Los desarrolladores mexicanos crearon un videojuego en el cual los jugadores pueden usar un cañón montado fuera de la Casa Blanca para lanzar tomates, pasteles o zapatos a una imagen con el ceño fruncido de Trump. Los ganadores son los que mantienen a Trump fuera de la Casa Blanca.

Pero Fox, Calderón y otros funcionarios mexicanos dijeron que la respuesta de los mexicanos podría ser más seria que el enojo popular.

Arturo Sarukhan, quien fuera embajador de México en los Estados Unidos de 2007 a 2013, dijo que México podría tomar represalias contra las posiciones "abiertamente racistas" de Trump si fuera electo presidente.

"En el aspecto económico si usted desea construir muros y aumentar los aranceles, hará que se dispare una guerra comercial con el segundo más grande comprador de sus productos", dijo Sarukhan, señalando que Trump ha sugerido imponer aranceles de importación sobre los productos fabricados en México, incluyendo los coches.
"Si usted impone aranceles a México, este país en represalia, impondrá aranceles a los productos americanos", señaló.
Comentó que el comercio bilateral entre ambas naciones es de $1.4 billones diarios y que México es el principal socio comercial de 26 estados de los Estados Unidos. Señaló que 8 millones de empleos en Estados Unidos dependen directamente del comercio con México.

Calderón dijo que las propuestas comerciales anti-mexicanas de Trump podrían resultar en pérdidas de empleo en los Estados Unidos, por lo que él es "más peligroso para los trabajadores americanos que para los mexicanos".
Calderón añadió que Trump podría incluso afectar la colaboración cercana entre ambas naciones en lo que se refiere a la protección de la frontera sur de Estados Unidos contra infiltraciones de terroristas. Citó el caso de un hombre acusado de conspirar para asesinar al embajador de Arabia Saudita en Washington y que fue arrestado en 2011 por las autoridades mexicanas, que trabajaron con información reunida por ambos gobiernos.

Diariamente, un millón de mexicanos y americanos cruzan la frontera legalmente en ambas direcciones. Calderón comentó que la seguridad en la frontera es el producto de una cooperación cercana entre las autoridades de ambas naciones.

"Hemos estado colaborando en gran medida", dijo. "Si Donald Trump pretende tener un vecino al que insulta a diario, sería ingenuo pensar que dicha colaboración podría prevalecer. De hecho, no habría ninguna colaboración".
Los exmandatarios mexicanos también mencionaron que aproximadamente 35 millones de personas de ascendencia mexicana viven en Estados Unidos. En México viven más de 1 millón de ciudadanos norteamericanos, la mayor comunidad americana expatriada en el mundo.

Fox y Calderón comentaron que la campaña de 2016 ha destruido años de buena fe.
El vicepresidente Biden, quien se encontraba en México el jueves, dijo al presidente Enrique Peña Nieto que ha habido "una gran cantidad de retórica perjudicial e increíblemente inexacta" en las elecciones en los Estados Unidos, agregó, "me siento obligado a ofrecer disculpas por algunas cosas que mis colegas políticos han dicho sobre México, sobre los mexicanos".

"Es una acalorada temporada de campaña y solo deseo que sepa, Sr. presidente, que la parte más exaltada de la retórica que usted ha escuchado de algunos de los que compiten para ser candidatos a la presidencia, no representa lo que nosotros somos como americanos.

"Esto, también pasará... Hemos pasado por estos episodios de xenofobia, pero siempre los hemos superado", indicó Biden.

Sin mencionar a Trump, Peña Nieto dijo, "Existen quienes tienen la visión de cerrarse en sí mismos...construir muros, pero esto solo significa aislarse uno mismo y terminar solo".

Fox dijo que gran parte del atractivo de atacar a México parece estar basado en temores sobre la seguridad, lo cual él remonta hasta los ataques del 11 de septiembre, los que también desviaron la atención de Bush de México a la creciente guerra contra el terrorismo.

Fox ha sido siempre un vehemente promotor de los Estados Unidos. Siendo adolescente, él llevó cargas de brócoli y de otros productos del rancho de su familia a vender a lo largo de la frontera con Estados Unidos, 500 millas al norte. Durante su presidencia, Fox hizo un llamado para que se demolieran los muros que hay en la frontera, diciendo, "ningún país que esté orgulloso de sí mismo debe construir muros".

"El miedo te hace levantar muros, lo cual es algo estúpido", dijo Fox. "El miedo hizo que los chinos construyeran una muralla. El miedo hizo que la Rusia comunista levantara un muro en Berlín... Trump es muy inteligente al entender a las personas que se encuentran frente al él. Tiene la habilidad de decirle a la multitud lo que quiere escuchar. Por tanto, cuando él les dice: "Mexicanos, debemos detenerlos, ellos están invadiendo los Estados Unidos, debemos mantenerlos fuera de esta nación", esta gente está deseosa de escuchar eso. La razón es el miedo".

Fox señaló que él ve el ascenso de Trump -y, por el lado Demócrata, al Senador Bernie Sanders de Vermont - como parte de la tendencia global de menguar la confianza en el gobierno y políticos extranjeros irritados afectando drásticamente, desde Gran Bretaña a España a Brasil.
"Esto es lo que yo entiendo de tipos como Trump o como Bernie", comentó Fox. "Irrumpen, rompen el sistema y provocan una revolución. Vamos a tener más sorpresas porque la democracia no está resultando como la gente espera".

Calderón señaló que el problema no es "un tipo loco con mucho dinero" que hace comentarios contra los mexicanos, sino la gran cantidad de gente que lo sigue. "Él está despertando una gran cantidad de sentimientos y valores malos que son completamente contrarios a los valores que yo admiro de la sociedad americana", apuntó Calderón.

Dijo que Trump había diezmado los esfuerzos de varios gobiernos sucesivos de los Estados Unidos de ganarse aliados y de mejorar la imagen de ese país en el extranjero.

"Todo el odio que actualmente está sembrando en todas partes entre los musulmanes, mexicanos, latinoamericanos o asiáticos, provocan una reacción increíble contra Estados Unidos", dijo.

Fox también comentó que Trump ha dañado la imagen de los Estados Unidos en el mundo.
"Lo que está ocurriendo no afectará el poder militar de Estados Unidos", señaló Fox. "Lo que se ve severamente afectado es el poder blando, la imagen, credibilidad, el tener amigos en todo el mundo. Tipos locos como éste pueden incluso acabar con estas amistades".

Fox dijo que él piensa que la campaña política de Trump está motivada, al menos en parte, por el deseo de hacer crecer las acciones de su compañía.

"No puedo entender por qué el Partido Republicano permite que alguien venga y lo use para hacer que la marca Trump sean aún más exitosa en el mundo de los negocios", comentó Fox. "¿Y los Republicanos están callados? Él se está riendo de todos. Está amasando una fortuna. Actualmente la marca Trump vale cientos de veces más que antes. Por tanto, en lo que a él respecta, ya ganó.