En el Súper Martes, los candidatos presidenciales de Estados Unidos participarán en las elecciones primarias en 11 estados. Antes del 1º de marzo, los candidatos estuvieron de campaña en un estado a la vez y el espectro se fue acotando cada vez un poco más después de cada resultado. El Súper Martes ofrece a los candidatos que quedan en carrera la oportunidad de reunir cientos de delegados en pos de las convenciones de nominación de candidatos de los partidos Republicano y Demócrata a celebrarse en julio, cuando los dos candidatos que obtengan el número necesario de delegados se convertirán en el candidato presidencial de cada partido.

Para entender la importancia de este día, repasemos el proceso mediante el cual Estados Unidos escoge a sus candidatos. Cada cuatro años, los votantes inscritos en todo el país van a las urnas el primer martes de noviembre para decidir quién será el próximo presidente. Por lo general eligen entre un demócrata y un republicano, que son los dos partidos políticos principales en Estados Unidos.

Pero cada partido elige a sus candidatos en una serie de elecciones primarias y reuniones electorales, conocidas como "caucus", en cada estado, que se celebran en fechas diferentes durante el invierno y la primavera del año electoral.

La mayoría de los estadounidenses coinciden en que mientras cuanto antes pueda votar su estado en el proceso, más probabilidades tiene de influir sobre quién obtenga finalmente la nominación de sus respectivos partidos. Una mezcla de tradición y política ha mantenido a los estados de Iowa y New Hampshire a la cabeza del proceso de elecciones primarias en Estados Unidos durante más de 40 años. Pero no existe un reglamento que disponga que la votación de cada estado deba llevarse a cabo en días diferentes, y es por eso que un grupo bastante grande de estados se decidió por un martes en particular, aproximadamente un mes después del inicio de la campaña electoral. Este día es el que actualmente se conoce como Súper Martes, una frase que puede encontrarse en artículos periodísticos ya desde 1976.

El motivo por el cual los estadounidenses votan un martes se remonta a mediados del siglo XIX, cuando el Congreso decidió que ese día era el mejor porque algunas personas tenían que viajar desde sus hogares en zonas rurales hasta un pueblo para votar.

Pero la mayoría de las personas está de acuerdo con que el Súper Martes es por tradición el mayor desafío, u oportunidad, que enfrentan los candidatos presidenciales en esta etapa temprana del ciclo electoral. Antes del Súper Martes de 2016, en el que se llevarán a cabo elecciones desde New England hacia el sur y el oeste, los posibles candidatos se enfrentaron en tan solo cuatro estados (Iowa, New Hampshire, South Carolina y Nevada). Cada una de estas elecciones se realizó en un día diferente en estados que tienen  tradiciones y grupos demográficos muy particulares. En el Súper Martes, los candidatos tienen la oportunidad de demostrar que pueden ganar en varios estados con tradiciones y grupos demográficos más parecidos, todos a la vez. En ese sentido se parece más al día de las elecciones en noviembre.

El impacto que provoca del Súper Martes en la carrera presidencial depende de cuántos candidatos permanezcan todavía en la campaña. A menudo este día puede garantizar el camino a la victoria de los candidatos que van a la cabeza, y muchos candidatos anteriores se han asegurado la nominación demócrata o republicana después de un buen resultado en el Súper Martes.

Pero las sorpresas en el Súper Martes pueden cambiar toda la carrera presidencial. En 1992, Bill Clinton había tenido dificultades en los primeros estados que votaron la nominación pero ganó en muchos estados del sur de manera convincente el Súper Martes, lo que llevó a algunos expertos a declarar que había "resucitado de entre los muertos". Posteriormente ganó la nominación demócrata y, en última instancia, la presidencia.

El Súper Martes es la mayor contienda de la primera etapa del proceso electoral. Pero no ignore la carrera presidencial después de esto. Algunos observadores sin afiliación política argumentan que este año hay otro martes que podría ser más significativo a nivel político. El 15 de marzo, dos semanas después del Súper Martes, se votará en cinco estados desde la región central hasta el sudeste. Demográficamente, estos estados (una mezcla de comunidades urbanas y rurales con un base de votantes cada vez más diversa) tienden a reflejar mejor y con más precisión el perfil electoral nacional de Estados Unidos que los estados que realizan elecciones el Súper Martes.

De cualquier manera, para mediados de marzo la competencia por la nominación presidencial de 2016 de ambos partidos estará a medio camino. Cerca del 60 % de los electores estadounidenses tendrán la oportunidad de emitir su voto y se habrán escogido alrededor del 50 % de los delegados.