Donald Trump dice que de ser elegido presidente forzará a México a pagar por un muro fronterizo amenazando con bloquear los miles de millones de dólares en remesas que envían los inmigrantes a ese país, una idea que podría destruir la economía de México y establecer una confrontación sin precedentes entre Estados Unidos y un aliado clave de la región.

En un memorando de dos páginas dirigido a The Washington Post, Trump explica por primera vez cómo trataría de obligar a México a pagar por el muro de 1.000 millas, una propuesta que Trump ha convertido en un pilar de su campaña presidencial y que ha generado repetidas veces la burla y el rechazo de los líderes políticos mexicanos de hoy y del pasado reciente.

La propuesta pondría en riesgo un flujo de dinero que muchos economistas dicen es vital para una economía mexicana en dificultades. Sin embargo, la viabilidad del plan de Trump no tiene claridad legal ni política y pondría a prueba los límites de los poderes ejecutivos de un presidente al presionar al gobierno de otro país.

En el memorando, Trump asegura que amenazará con cambiar una disposición de la ley anterrorista, conocida como USA Patriot Act, para bloquear parte de los fondos que los mexicanos enviían a su país a través de las transferencias de efectivo, conocidas como remesas.

La amenaza se retiraría cuando el gobierno de México acepte hacer un pago de entre $5.000 millones y $10.000 millones para la construcción del muro, escribió Trump.

“Es una decisión fácil para México”, dijo Trump en el documento que está escrito en un papel membretado con letras grandes en las que se lee “TRUMP Make America Great Again” (TRUMP Haremos de Estados Unidos una Nación Grande de Nuevo).

Después que la construcción del muro sea financiada —escribió Trump— las remesas podrían continuar hacia “su país año tras año”.

El precandidato envió el memo al Post en respuesta a una pregunta por escrito que se le presentó antes de una entrevista la semana pasada.

Los mexicanos en el exterior enviaron en 2015 alrededor de $25 mil millones en remesas, la mayoría a través de transferencias de dinero, de acuerdo al Banco Central Mexicano.

En su memo, Trump dijo que “la mayoría de ese monto fue enviado por inmigrantes ilegales”.
Sin embargo, esa cantidad incluye dinero proveniente de todas partes del mundo, no sólo de Estados Unidos. Además un informe en enero de la Oficina de Contaduría del Gobierno (GAO, por sus siglas en inglés) dice que es difícil saber cuánto dinero envían los mexicanos indocumentados en comparación a los que trabajan legalmente en Estados Unidos.

Otro problema en la propuesta sobre remesas de Trump es que, a la misma vez, el candidato quiere deportar a los 11 millones de indocumentados que viven en el país, muchos de los cuales vienen de México.

El presidente Barack Obama criticó enfáticamente la propuesta el martes y dijo a los periodistas en la Casa Blanca que los líderes extranjeros lo están ametrallando con preguntas “sobre algunas de las absurdas propuestas” de Trump y su principal rival, el senador Ted Cruz, de Texas.

“Ésta es una muestra más de algo que se dice sin pensar y que responde sólo al consumo político”, dijo Obama. "La idea de que vamos a rastrear cada monto de Western Union que se envía a México... buena suerte con eso".

Crstóbal Alex, presidente del Latino Victory Fund, condenó la idea como “una propuesta irreal y peligrosa”.

“Éste no es más que otro ataque en contra de los inmigrantes que tendría consecuencias devastadoras para los hispanos y estadounidenses en general, dañando nuestra economía, nuestra democracia y nuestra política exterior y de seguridad”, dijo Alex.

A lo largo de su campaña, Trump ha dicho que podría construir el muro entre Estados Unidos y México por $8.000 millones, una cifra que numerosos expertos han descrito como dudosa por los costos y otros obstáculos para construir la extensa e impenetrable barrera de concreto a través de varias jurisdicciones.

Las posibilidades de éxito de la propuesta para pagar dicho muro también está plagada de retos. A pesar de que hay un atajo en la Ley de Proceso Administrativo que permite medidas “interinas” que tomen efecto de inmediato sin tener que pasar por el proceso de notificación pública o comentarios previos, hay limitaciones al respecto.

Después de revisar la propuesta de Trump, un experto en las leyes de inmigración se mostró escéptico.

“Trump está dando una definición extremadamente amplia del Patriot Act y de lo que éste permite, y de hecho que eso será un punto de litigio”, expresó Stuart Anderson, director ejecutivo del National Foundation for American Policy, un “think tank” no partidista en Virginia.

Anderson dijo que el memo de Trump tampoco resuelve cómo se verán afectadas todas las demás transacciones financieras en las zona fronteriza y no aborda el hecho de si se produciría una intrusión federal agresiva en el creciente número de transacciones financieras que se realizan en internet.

Bajo el título “Obligar a México a Pagar por el Muro”, el memo es un intento del precandidato presidencial republicano por ofrecer datos conretos sobre su propuesta en un momento en el que tiene el viento en contra, incluyendo la posibilidad de perder la elección primaria republicana en Wisconsin, el martes.

El documento explica una serie de tácticas intimidatorias que incluyen el aumento de aranceles comerciales, la cancelación de visas y el aumento en las tarifas de las tarjetas para el cruce fronterizo.

Pero la clave de la iniciativa de Trump está en las remesas que envían los inmigrantes indocumentados las cuales, según él, son cruciales para la estabilidad económica de México y son una manera de presionar al país para que entregue miles de millones de dólares a Estados Unidos que permitirán financiar la construcción de su muro.

El plan migratorio de Trump, hecho público el año pasado, incluía "incautar todos los pagos de remesas procedentes de salarios ilegales” y aumentar el costo de las visas temporales, entre otras medidas, pero no se especificaban más detalles.

Lo que se describe ahora en el memo de Trump recuerda sugerencias hechas en el pasado por el senador Jeff Sessions (R-Ala.), alguien muy próximo a Trump y una de las voces de la línea dura en política migratoria del Partido Republicano. Stephen Miller, un ex asesor de Sessions, es hoy uno de los consejeros políticos de Trump.

Desde el “Día 1”, escribe Trump, México recibirá el aviso de que o paga la cantidad que él ha establecido o promulgará una medida federal por la que se confiscarán los fondos que envían desde Estados Unidos los mexicanos que carezcan de documentación que acredite su “presencia legal”.
El “día 2”, sigue Trump, “México protestará de inmediato”. Pero él responderá que México debe elegir entre la puesta en práctica de la medida o la aceptación del pago.

Para explicar cuál sería la base de su agresiva estrategia, Trump comienza citando una estipulación del Código de Regulaciones Federales que establece los estándares por los que las instituciones financieras identifican a sus clientes.

Esa estipulación, dice Trump, permite al ejecutivo "emitir regulaciones detalladas sobre el tema". Pronostica que México reaccionará negativamente para, luego, hacer lo que él quiere.

Trump escribe que "si el gobierno mexicano aporta $ _ mil millones a Estados Unidos para pagar por el muro, la administración Trump no promulgará la medida final, y la regulación no entrará en vigor".

Muchos académicos y economistas han dicho que la medida de Trump de confiscar remesas podría tener consecuencias devastadoras para las comunidades pobres y las familias cuya subsistencia depende de los fondos que llegan del extranjero.

Trump deja abierta la opción de utilizar otros métodos para presionar a México entre los que se incluyen "aranceles comerciales, o la aplicación de las normas comerciales existentes", "cancelación de visas" y "tasas de visado".

"La aprobación de cientos de miles de visas cada año es uno de nuestros puntos de influencia más grandes", escribe Trump. "También tenemos influencia a través de visas de negocios y turísticas para personas importantes en la economía mexicana."

Trump termina con una crítica mordaz de México, alegando que ese país se ha "aprovechado" de Estados Unidos durante años a través de "pandillas, traficantes de drogas y los carteles” responsables del “extraordinario costo diario de esta actividad criminal".
"Tenemos la autoridad moral", concluye Trump, "y toda la influencia".

Evelyn Duffy y Eric Yoder ayudaron con este informe.